lunes, 13 de diciembre de 2010

La necesidad de los parques urbanos y áreas verdes para los habitantes


El tema de los parqués urbanos es algo que se encuentra siempre en el tapete, ya que este es un asunto trascendental hoy en día para los territorios urbanizados.
El parque es algo necesario para el desarrollo humano de la sociedad más aun hoy en día, en que cada vez aumentan mas las construcciones de edificios, convirtiéndose los parques y plazas en el único espacio de recreación para los habitantes, Pero ¿Existe la cantidad suficiente de estos espacios, Santiago cumple con el mínimo de áreas verdes por habitante? ¿Se provee de estos espacios públicos a todo tipo de clases sociales por igual?

Como respuesta a estas pregunta hay que tener en cuenta que La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que las urbes dispongan, como mínimo, 9 m2 de ares verdes por habitante, distribuidos equitativamente en relación a la densidad de población y por tanto de edificación. Santiago tiene solo un cuarto de la superficie recomendada por la OMS, contando con 23,9 millones de m2 de vegetación, la cual se encuentra repartida de manera desigual dentro de Santiago. Mientras Vitacura posee 18,3 m2 de vegetación por habitante, Puente Alto solo cuenta con 1,8 m2 de área verde por habitante, respondiéndose con esto una de las preguntas anteriormente planteadas: las áreas verdes no se encuentran uniformemente repartidas, de hecho existe una gran brecha en la superficie de áreas verdes por habitante en la capital chilena. Estas se acumulan en las comunas de mayores recursos. El 50% de las áreas verdes de Santiago se concentran solo en 9 comunas: Vitacura, Providencia, Santiago, La Reina, Lo Barnechea, Las condes, Cerrillos, Ñuñoa y Estación Central. El 50 % restante se reparte en 25 municipios de Santiago, que totalizan el 80 % de los habitantes capitalinos, y según revela la consultora Atisba, en esta otra mitad los índices de superficie de área verde por individuo están muy por debajo de los sectores más acomodados de la ciudad.
“El arquitecto y socio de Atisba, Iván Produje, comentó que “la distribución de áreas verdes replica casi con exactitud el mapa socioeconómico de la ciudad”. Las 2.392 hectáreas de áreas verdes que existen en la capital chilena equivalen a la superficie total de comunas como La Reina o Estación Central. La ciudad de Santiago posee un promedio de 4 m2 de vegetación por habitante, mientras que la Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de 9 m2.
3.527 hectáreas “verdes” deberían plantarse para llegar a los 9 m {+2} por habitante que indica la Organización Mundial de la Salud.
400.000 árboles nuevos debería haber en las calles del Gran Santiago para llegar a los estándares ideales que fija la OMS.
2.851 millones de dólares costarían equipar a Santiago con 9 metros cuadrados de áreas verdes por persona en un plazo de 10 años.
814 millones de dólares debería invertir el Estado en mantener la nueva vegetación plantada si decidiera activar un plan a 2020.” http://www.veoverde.com/2010/05/areas-verdes-en-el-gran-santiago-estadisticas/
El gran desequilibrio que existe en Santiago frente al acceso de áreas verdes es claro y algo que debería ser sin duda un derecho, ya que las áreas verdes además de su uso estético y recreativo, generan una gran cantidad de beneficios ambientales y sociales como; mejoras en la sanidad básica, reducción de contaminación del aire y enriquecimiento de la biodiversidad, entre otros.
Las diferencias entre las comunas de Santiago con respecto a este tema son muy notorias y los motivos son variados. Entre los que podemos mencionar, el gran crecimiento en zonas periféricas y la gran densidad de muchos de estos sectores, principalmente por la construcción de viviendas sociales; crecimiento que no ha ido de forma equivalente con la creación de áreas verdes, hecho generado por la insuficiencia de la ley general de urbanismo y construcciones.
La normativa establece las áreas verdes obligatorias de acuerdo a la superficie y no a la necesidad de estas áreas por persona, lo que es un grave error ya que entre mayor sea el numero de personas, mayor será el uso de los espacios verdes, porque lo que la relación necesaria seria vincular las áreas verdes a la cantidad de habitantes y no a la superficie.
Está claro que dentro de Santiago hay un gran trabajo pendiente con respecto a las áreas verdes y espacios públicos, sobre todo en comunas de bajos recursos. Aunque muchas veces existen estos espacios destinados a plazas o parques, su mantención es precaria y terminan por convertirse en Terrenos baldíos y Zonas de peligro para la comunidad, transformándose en focos de drogas, vandalismo y delincuencia. De esta problemática trata el siguiente reportaje realizado por Magavisión, donde se hace un recorrido por distintas plazas de Santiago mostrando el deterioro que presentan debido al poco compromiso municipal y comunitario en relación a la mantención de estos espacios públicos: http://www.meganoticias.cl/2010/visualizador_reportajes.php?idvideo=195.
El reportaje da cuenta de la gran cantidad de plazas y parques públicos que existen en Santiago, pero de los cuales nadie se hace responsable y que en vez de ser zonas de recreación se vuelven zonas de peligro para la comunidad. La gente Va perdiendo el sentido de apropiación sobre estos lugares por el miedo que estos generan, y en consecuencia Los niños no tienen espacios donde jugar y relacionarse, la comunidad se va encerrando cada vez más en sus cuatro paredes, perdiendo de esta manera la vida pública y la recreación social.
La regeneración y recuperación de estos espacios no va solo en el hecho de plantar árboles y/o poner nuevo mobiliario urbano, si no que en cómo trabajar estos lugares para que se mantengan, perduren y desarrollen en el tiempo y de esta manera, la delincuencia no termine apoderándose de ellos.
Pero también es de suma importancia el trabajo de las personas por cuidar de estos territorios que es algo en lo que existe una gran debilidad, pero ¿esto es por falta de cultura, o por falta de sentido de apropiación?
Sobre este tema trata el programa quiero mi barrio, que trabaja por aumentar este sentido de apropiación antes mencionado. El objetivo de este programa es el mejoramiento de la calidad de vida en barrios deteriorados, mediante políticas combinadas que mejoren el entorno urbano y promueva el fortalecimiento de la participación social.
Es un programa participativo que incorpora a los vecinos como actores relevantes en el proceso de regeneración del barrio. Todo esto hace de este, un programa innovador en la aplicación de políticas públicas de responsabilidad compartida con la comunidad.
Dentro de los ejemplos de recuperación de espacio público tratados en el reportaje hay uno a destacar que hace alusión al tema mencionada anteriormente de la apropiación de los espacios. Este es el que se realizo en una plaza de 3.000m2 en una antigua población la comuna de Conchalí que se encontraba en total abandono y desuso.
Aquí se realizo un trabajo en conjunto haciendo partícipe a la comunidad en la recuperación de este espacio público.
El proyecto de construcción participativa contempló arborización, pintura de juegos, neumáticos y murales, vegetación menor, tratamientos de suelos y asientos de gaviones. La actividad se llevó a cabo gracias a la fundación mi parque, voluntarios de la empresa Santander, vecinos del sector y con apoyo de la municipalidad de Conchalí. El resultado final es un cambio considerable en el entorno, incitando a un uso más activo de estos espacios.
La labor realizada muestra que el hecho de hacer un trabajo en conjunto da grandes resultados, generando en la comunidad un verdadero compromiso de su parte por mantener este espacio durante el tiempo, el hecho de que ellos fueran parte del trabajo realizado, dedicando tiempo y esfuerzo por recuperar este lugar genera que ellos sientan este espacio realmente suyo.
Este es uno de los muchos proyectos que se han realizado mediante la gestión de la fundación mi parque, que tiene una gran iniciativa por recuperar los espacios públicos y áreas verdes en las comunidades más vulnerables de nuestro país, con la intención de generara un cambio significativo en la gestión de nuestras áreas verdes ya que como mencionábamos anteriormente en chile el espacio público muchas veces es concebido con el lugar de nadie por parte de sus habitantes.
La estrategia que utiliza esta fundación para llevar a cabo estos proyectos es: una alianza publico privada; rol activo de los vecinos en el diseño, construcción y mantención para generara apropiación y un diseño paisajístico adecuado, con especies de bajo consumo hídrico y apropiadas para el clima.
es así como esta fundación ha logrado en 3 años de trabajo entregar 19 proyectos , lo que ha significado la plantación de 3.000 árboles a lo largo de chile y 31.600 áreas verdes construidas o en proceso de construcción que se han realizado mediante el aporte de empresas y el trabajo voluntario de 800 personas, los que en gran parte están compuesto por la misma comunidad.

Este tipo de ejemplos demuestran cómo se está generando una preocupación colectiva por la recuperación y creación de más áreas verdes y espacios públicos ya que muchas comunas están conscientes de que están muy por el bajo de los 9 metros cuadrados de áreas verdes por persona y quieren mejorar esta situación con el trabajo de estas áreas públicas. Sin embargo el trabajo pendiente es mucho y para lograrlo hacen falta varios cambios ya sea en aspectos comunitarios, municipales, empresariales y sobre todo un cambio en la normativa ya que no se debería relacionar el área verde a la superficie si no que a la cantidad de habitantes.



Barbara Sanchez Mesina

2 comentarios:

  1. Hola, necesito ayuda para mi tesis, sobre densificación y espacio público...

    ¿En que articulo, Norma o documento la OMS sugiere 9m2 de espacio verde por habitante?

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  2. si alguien sabe por favor envieme su información a gabrieleduardocm@hotmail.com

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